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La Soledad no deseada en las Personas Mayores en España

By 14 septiembre, 2019 No Comments

La Soledad no deseada y los Malostratos hacia las personas mayores como dos preocupaciones de calado en España

Creo que la soledad, junto a los malos tratos, es uno de los problemas de calado que afronta el colectivo de las personas mayores no solo en España sino en el conjunto de países desarrollados.

Debido a los cambios demográficos en curso (aumento de la esperanza de vida, caída de la natalidad, incremento de las personas con 80 años y más, despoblación de amplios territorios…) es una cuestión en progreso.

No solo porque se vive más, sino también porque en la sociedad que vivimos actualmente se priorizan otro tipo de valores que nos encauzan hacia esa soledad no deseada.

Encuentro organizado por Imserso en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo sobre ´La Lucha Contra la Soledad no deseada de las Personas Mayores en España´

Los días 2, 3 y 4  de Septiembre  de 2019 se celebró un encuentro organizado por IMSERSO en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo sobre´La Lucha Contra la Soledad no deseada de las Personas Mayores en España´en el que participé en el acto inaugural como Secretaria de Estado de Servicios Sociales.

“LA LUCHA CONTRA LA SOLEDAD NO DESEADA DE
LAS PERSONAS MAYORES EN ESPAÑA”.
Santander 2, 3 y 4 de septiembre de 2019.

Reflexiones previas

Inicié un reflexión sobre desde cuándo en los servicios sociales nos planteamos la necesidad de abordar este tema y buscando en mis documentos encontré un proyecto de 2006, que se denominaba “Mayores en Soledad”. Era un proyecto de prevención, detección y acciones destinadas a personas mayores en soledad en la Mancomunidad de Servicios Sociales Mejorada- Velilla.

También encontré artículos sobre trabajo social y soledad escritos por mi para algunas columnas de revista desde 2005, 2006.

Realmente la soledad se aborda desde diferentes ámbitos y niveles de la administración y organizaciones sociales, pero ahora se trata de dar transversalidad y globalidad. Es decir, una estrategia de Estado, que contenga distintos actores, ámbitos y niveles, una estrategia integral global y transversal.

Composición del encuentro ´La lucha contra la soledad no deseada de las personas mayores en España´

Al encuentro acudieron personas interesadas de manera individual e instituciones públicas y privadas para analizar un tema clave para la sociedad española como es la lucha contra la soledad no deseada de las personas mayores. Además de un brillante grupo de personas ponentes, todas ellas de reconocido prestigio.

Informe IMSERSO de 2016 sobre las Personas Mayores en España

En concreto, el Informe de 2016 sobre las Personas Mayores en España, publicado por el Imserso, pone de manifiesto que el 22,37% de las personas mayores residen solas en un hogar unipersonal.

De permanecer las tendencias actuales, el Instituto Nacional de Estadística, en sus proyecciones demográficas y de hogares, calcula que en 2033, esto es, en tan solo 14 años, habrá en España más de seis millones de personas en situación de soledad.

Además, la mayor esperanza de vida de las mujeres sobre los hombres incide especialmente en este colectivo, de tal manera que la situación de soledad adquiere especial problemática entre las mujeres viudas.

Datos del INE

Según datos actuales del Instituto Nacional de Estadística, se calcula que cerca de dos millones de personas mayores, en su mayoría mujeres, viven solas en la actualidad.Por ello es importante tener en cuenta las cuestiones de género en el desarrollo de la Estrategia.

Más de 850.000 personas mayores de 80 años viven solas en España

La soledad buscada y la soledad no elegida

A la hora de analizar esta situación, hay que tener en consideración, en primer lugar, que la soledad se trata de una cuestión muy personal, en el sentido de que no todas las personas que vivan solas se encuentran en situación de soledad, entendida por carencia de relaciones sociales.

En este punto, debe mencionarse que cada vez en mayor medida, las personas mayores desean tener una vida lo más independiente posible, y continuar viviendo en su propio domicilio, sin tener que depender de nadie y con pocas ganas de ingresar en un centro residencial como señalan diversos estudios.

La soledad física y la soledad como emoción

Por eso, no podemos confundir esta soledad buscada y deseada, con la “soledad no elegida”, que es la que debemos atacar y vamos a estudiar estos días.

Efectivamente, hay personas que se valen perfectamente por sí mismas, y han escogido residir solos, y tienen una vida social activa con sus familias y otras personas que viven solas o con familiares.

Hay que añadir que la situación de soledad para una persona no tiene por qué equivaler únicamente a una “soledad física”, ya que hay muchas personas que aun encontrándose rodeadas de otras personas, se encuentran realmente en soledad.

La existencia de relaciones sociales sentidas y verdaderas, de lazos afectivos y emocionales (con mayor o menor intensidad) entre las personas marcan en gran medida la existencia misma del concepto de soledad.

Y esto debe entenderse incluso en el marco de los centros residenciales. Vivir con otras personas mayores, muchas en una situación vital similar, no equivale a encontrarse en compañía.

Y muchas veces, incluso, esta soledad es más dolorosa que otras situaciones, donde dicha soledad se deriva de una situación física.

La proporción de personas mayores que viven solas en Europa y en España

La proporción de personas mayores que viven solas en Europa se sitúa en el 31,1%, con una oscilación de 24 puntos porcentuales entre los países con mayor o menor presencia de soledad).

Diferencias en cuanto a las formas de convivencia en las distintas Comunidades Autónomas

En cambio, en España esa proporción sólo alcanza el 22,37%, con un máximo en la Comunidad Valenciana y Aragón (25,5%), y un mínimo en Galicia (17,7%), apenas ocho puntos porcentuales de diferencia.

Las formas de convivencia en el hogar se parecen mucho entre los mayores españoles, vivan donde vivan, en especial cuando nos referimos a la soledad.

La convivencia en pareja (con o sin hijos u otros familiares o personas) también presenta proporciones similares en todas las comunidades autónomas españolas: en torno al 59,8%.

Existe más variación entre comunidades en el tipo de convivencia llamada “otras formas”. No obstante, soledad no es equivalente a aislamiento social y vivir solo no significa necesariamente vivir aislado socialmente.

La Soledad como un sentimiento en datos

Un 52,6% de los españoles que viven acompañados afirma haber sentido la soledad en algún momento y un 27,5% de los españoles que viven solos afirman no sentir ninguna soledad en absoluto.

La menor soledad relativa de hombres y mujeres de edad españoles respecto a sus homólogos europeos puede estar indicando unas más estrechas redes familiares y sociales, facilitando otras formas de convivencia que evitan la soledad (un mayor con hijas o hijos u otros familiares, u otras personas), formas en la que España supera la media europea.

Pero también puede estar indicando una inadaptación de la vivienda a la vida en soledad, o escasez de recursos económicos y necesidad de compartir la vivienda por crisis económica, o una insuficiencia de servicios comunitarios que favorecieran la autonomía del individuo en soledad.

La aparente riqueza familiar española y de otros países mediterráneos ha podido estar ocultando hasta ahora una deficiencia crónica en las políticas sociales de atención a las personas mayores.

La consideración de la OMS también como un problema de salud pública

Para la OMS la soledad no deseada es uno de los mayores riesgos para el deterioro de la salud de las personas y un factor determinante que favorece su entrada en riesgo o situación de dependencia.

La población española se muestra significativamente preocupada y es claramente partidaria de que las administraciones públicas protejan de forma adecuada a las personas mayores que viven solas tanto en el ámbito urbano como en el rural.

La soledad en las personas mayores como una de las preocupaciones de la sociedad

Es recurrente, y así se desprende de los datos recogidos en los sucesivos Barómetros realizados por el Centro de Investigaciones Sociológicas, que los ciudadanos encuestados creen que las personas mayores que viven solas son un colectivo que debería estar mejor protegido.

Evitar la soledad no deseada debe de ser una prioridad de los responsables de las políticas sociales.

Las estrategias de apoyo a las personas que se encuentran en esta situación debe de orientarse a prevenir posibles consecuencias de vulnerabilidad.

Responsabilidad de las administraciones públicas

Por eso es un deber de todas las administraciones tomarnos en serio este problema, y abordar de forma interadministrativa las soluciones.

Es fundamental que esas medidas se aborden de manera transversal por ello es clave que tengan especial protagonismo el sistema de salud y el IV Pilar del Estado de Bienestar Social, el sistema de servicios sociales.

Debemos implementar acciones que tengan una visión Biopsicosocial.

No sobramos nadie para abordar este reto, todas las miradas son necesarias.

Servicios Sociales y lucha contra la Soledad en personas mayores.

Es cierto que muchos ayuntamientos desde Servicios Sociales aportan prestaciones de ayuda a domicilio o teleasistencia tanto a personas en situación dependencia como a otras situaciones sociales.

Se trata de atenciones insuficientes en la mayoría de los casos, que han resuelto muchas situaciones individuales de soledad, pero que hay que reforzar sin duda y que, a veces,  no responden a un enfoque y estrategia global del problema.

Pero hay que señalar que ya se empiezan a generar buenas prácticas por Comunidades Autónomas, Ayuntamientos y, entidades privadas están empezando a poner en marcha iniciativas innovadoras.

En estas iniciativas se está fomentando el voluntariado y el apoyo vecinal, creado teléfonos de emergencia para atender a las personas solas, uso de las TIC etc. En el encuentro se han expuesto algunas experiencias de este tipo.

Son experiencias positivas, pero aún escasas.

Proceso que debe continuar con estrategia

Por tanto, si bien existen ya iniciativas al respecto, tanto en comunidades autónomas como en entidades locales.

Aún así, es necesaria una mayor implicación, organizativa y presupuestaria, de las administraciones públicas para la implementación de programas amplios de seguimiento, control y apoyo a las personas mayores que quedan en situación de soledad a edades avanzadas.

Además hay que hacerlo en estrecha colaboración con las organizaciones no gubernamentales y del tejido empresarial de atención social y sanitaria.

Trabajando la colaboración público y privado, implementando metodologías de innovación que generen el mayor impacto social posible ante el problema.

Por todo ello desde el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social vamos a elaborar una Estrategia Estatal de Lucha contra la Soledad que se quiere aprobar en el Consejo Territorial de Servicios Sociales y del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia.

Futura Estrategia Estatal de Lucha contra la Soledad del Estado

Tal y como muestra la noticia posterior a través del Imserso como parte de la Secretaría de Estado de Servicios Sociales del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social está preparando La Estrategia Estatal de Lucha contra la Soledad no deseada en Personas Mayores: El Gobierno apuesta por una estrategia «global» frente a la soledad de los mayores

Servicios Sociales ve necesaria una estrategia «global» contra la soledad de las personas mayores

«El voluntariado, las TIC y el tejido asociativo son tres elementos claves en la futura estrategia»

En la futura Estrategia Estatal de Lucha contra la Soledad debe contener algunos elementos claves, voy a mencionar tres de ellos:

1. Voluntariado

Al igual que han hecho otros países de la Unión Europea deben ampliarse los medios humanos y técnicos dedicados a fomentar el voluntariado.

En cada Ayuntamiento debe existir un Plan de Promoción del Voluntariado dirigido a las personas mayores y a todas aquellas que lo necesiten.

Porque aunque estamos ciñéndonos a las personas mayores también hay otros colectivos, como por ejemplo las personas con discapacidad, que sufren la soledad no deseada.

2. Las TIC

No hay que olvidar tampoco, y como se ha hablado antes de una soledad “física”, la importancia que van adquiriendo las redes sociales, las nuevas formas de comunicarse a través de Internet.

Así, cada vez son más numerosas las personas mayores que se manejan perfectamente con las nuevas tecnologías, en especial con los teléfonos móviles.

La utilización de los móviles y de internet, a día de hoy, no debe considerarse en modo alguno patrimonio privativo de las generaciones jóvenes. Muchas personas mayores cuentan ya con un conocimiento suficiente de las redes sociales, como para poder utilizarlas sin ningún tipo de complejo.

Twitter, Facebook, Instagram, WhatsApp o programas similares pueden resultar un elemento muy importante para combatir la soledad.

Este fenómeno se va a intensificar en gran manera los próximos años que se jubilarán cientos de miles de personas de personal docente y sanitario y de otros sectores industriales y del sector servicios muy formados, miembros de la generación del baby boom.

Nos encaminamos a una sociedad de viejos sabios, activos, formados e informados.

Por ello otra clave de esa estrategia debe ser objetivos y acciones vinculados a la innovación tecnológica con impacto social para luchar contra la soledad no deseada.

3. El tejido social de las personas mayores

La importancia que tiene el fomento del asociacionismo dentro de la realidad de las personas mayores.

Estimular el fortalecimiento del tejido asociativo supone un factor muy importante, en tanto en cuanto fortalece las relaciones sociales de las personas mayores, al ponerse en contacto a diferentes personas que comparten unos mismos intereses y finalidades, en todo caso relacionados con la mejora de las condiciones de vida de las personas mayores.

«La conclusión es clara, todos y todas debemos encontrarnos para abordar este problema, generar políticas preventivas, tejer redes, innovar»

A través del Imserso como parte de la Secretaría de Estado de Servicios Sociales del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social se están desarrollando distintas iniciativas para contribuir a combatir la soledad no deseada y hagamos ciudades más cercanas y amigables.

Las conclusiones del encuentro, serán primordiales para la elaboración del primer borrador de la Estrategia Estatal contra la soledad no deseada.

 

Ana I. Lima

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