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La invisibilidad del maltrato a las personas mayores

By 6 enero, 2015 No Comments

Imagen de archivo Balance Dependencia

La declaración de la OMS define los malos tratos a las personas mayores como un acto único o repetido, o la falta de una acción apropiada, que ocurre dentro de cualquier relación donde existe una expectativa de confianza, que causa daño o angustia a una persona mayor. Puede ser de varias formas: físico, psicológico/emocional, sexual, financiero o simplemente reflejar negligencia intencional o por omisión.
No es un problema nuevo, aunque está invisibilizado, se calcula que entre 5 y 7 casos de cada 8 ni siquiera se detectan.

En España no abundan investigaciones que arrojen datos sobre el maltrato a las personas mayores, porque no hay suficiente consciencia del problema, además los programas de formación e información específicos para profesionales son escasos. No obstante, se podría decir que algunos estudios realizados indican que el problema podría afectar entre el 5% y el 12% de la población mayor de 60 años, siendo más habitual la negligencia y el abuso emocional que el maltrato físico y el abuso sexual.

Otros estudios europeos (AVOW European Research Report) desprenden datos que muestran que existe una diferencia por géneros y son más las mujeres maltratadas que los hombres. Así en Europa se da un dato global que indica que el 28,1% de las mujeres de edad avanzada habían experimentado algún tipo de violencia o abuso. Dándose el mayor nivel en la violencia emocional, seguido por la violencia económica, la violación de derechos y la negligencia en el cuidado. Siendo la violación y la violencia física las formas menos frecuentes.

Algunos de estudios de Estados Unidos de América del Norte nos indican que el maltrato se incrementa conforme aumenta la edad, sobre todo en lo que concierne a negligencia y maltrato psicológico. Existen también estudios en España que muestran cómo en la medada que se eleva el nivel de dependencia de las personas mayores también se eleva el porcentaje de maltrato

Sectores y disciplinas que deben implicarse en la tarea de reducir esta realidad

Es necesario sensibilizar a toda la sociedad, ya que tener una imagen positiva de la vejez es fundamental.Por otro lado los sectores sociales y sanitarios deben acometer medidas que les permitan prevenir este tipo de situaciones, poder detectarlas y atajarlas.

Las profesiones de trabajo social , educación social, medicina, psicología, enfermería, fisioterapia, terapia ocupacional, auxiliares y cuidadores, así como otras profesiones relacionados con la prevención de la salud y la promoción de la autonomía. Todas ellas tienen en común que trabajan para las personas mayores algunas de las cuales podrían encontrarse en situación de dependencia física y psicológica

Os paso un reportaje sobre los malos tratos a las personas mayores en el participé dando la visión del trabajo social, el artículo aborda el tema desde un punto de vista interdisciplinar, espero que os resulte interesante, para leerlo PINCHA AQUÍ

También hay un artículo de la periodista Vanessa Pi muy interesante sobre tema denominado “Las maltratadas silenciosas: un 13% de las muertas por violencia machista tienen más de 65 años”, dejo el enlace PINCHA AQUÍ

Otro artículo interesante sobre el tema PINCHA AQUÍ

Perfil de la persona mayor que es víctima de maltrato

Es más frecuente que sufran malos tratos las mujeres de más de 75 años de edad que vive con su familia, tiene poco ingresos y mantiene una dependencia para realizar las actividades de la vida diaria de su cuidador. Estas personas se encuentran en una situación de vulnerabilidad emocional, toman múltiple medicación y han recibido alguna visita de personal sanitario y de una trabajadora o trabajador social.

Pueden ser personas mayores con deterioro físico para poder llevar a cabo actividades básicas de la vida diaria, también que puedan tener una dependencia psíquica o una alteración de sus funciones cognitivas.

Asimismo es posible que se produzca en personas que mantengan dependencia emocional asociada a depresiones o trastorno de estado de ánimo. Es importante también tener en cuenta so la persona sufre aislamiento social o si en su circulo familiar existe violencia.

También es importante fijarse en el contexto donde vive la persona, ya esta situación empeora si existe un entorno de pobreza o falta de recursos, donde la sociedad discrimina a las personas por su edad, dándose imágenes negativas de la vejez y relaciones intergeneracionales insuficientes y con dejadez para cumplir la leyes y normas que protejan a los mayores.

Existe una investigación muy interesante del Programa Europeo DAPHNE realizado desde la UNAF, para la que me entrevistaron, esté proyecto lo coordinó Carmen Sanchez Moro, si quieres más información PINCHA AQUÍ

Tambien hay un artículo de la periodista Vanessa Pi muy interesante sobre tema denominado “Las maltratadas silenciosas: un 13% de las muertas por violencia machista tienen más de 65 años”, dejo el enlace PINCHA AQUÍ

Es importante hablar del responsable de los malos tratos que engloba connotaciones tanto de acción como de omisión. Las estadísticas dicen que los hijos e hijas aparecen en la mayoría de los estudios como responsables de los malos tratos ya que se calcula que es así en el 50% 0 60% de los casos. No obstante, opino que poner en tela de juicio a los familiares, a priori, sería terriblemente injusto.
Es importante por ello tener en cuenta si el cuidador tiene riesgo de claudicación debido al agotamiento si lleva mucho tiempo en esa situación, al estrés y al aislamiento, también es importante ahondar en la causa por la que es el cuidador ya que si existe una dependencia económica de la víctima puede complicar la situación.
Si el cuidador no tiene apoyos o mantiene un abuso de sustancias como drogas o padece algún trastorno mental…podría también ser un detonante de los malos tratos a la persona que tiene a su cuidado.
Es importante que el cuidador esté preparado para cuidar y comprenda bien la enfermedad que padece la persona a la que cuida.

Por otro lado se habla de maltrato institucional como aquel que se deriva de una decisión administrativa que pueden afectar negativamente a los derechos de las personas.

También el maltrato se ejerce en las instituciones de ámbito social y sanitario, por la forma cotidiana de atender a estas personas en los procesos marcados en los servicios, prestaciones y centros, por unas normas de funcionamiento inadecuadas o una carencia de formación para aplicarlas. También se puede dar por una estructura física de las instituciones no adecuada en cuanto a adaptación y accesibilidad. Falta de medios y falta de controles e inspecciones.

Además causados por profesionales concretos, tanto en servicios de atención domiciliaria como en instituciones, por personal poco preparado, mal retribuido, sobrecargado de trabajo. También puede darse por una tendencia de obstinación diagnostica o terapéutica.

La principales categorías del maltrato en residencias a nivel internacional son
la infantilización en el trato, la despersonalización en la provisión de servicios, la deshumanización, la privación de intimidad y la victimización.

Formas puede presentar el maltrato a las personas mayores

En el ámbito publico sería no propiciar una atención desde los distintos sistemas de protección social y no poner en marcha acciones destinadas a la sensibilización y la proporción social

Desde el ámbito individual se puede hablar de abuso físico, psicológico, sexual, explotación financiera o abuso económico, negligencia, autonegligencia, abandono y vulneración de los derechos.
También se tipifican la obstinación diagnóstica o terapéutica

Los principales factores de riesgo para sufrir situaciones de maltrato

De una manera global, la invisibilidad social del problema hace que más vulnerables las personas mayores a través de las múltiples dependencias que puede alcanzar.
La estigmatización y la mala imagen de las personas mayores.

– De los mayores

Existen factores que agravan este problema como el incremento de la esperanza de vida hace que cada vez sean más las personas ancianas en situación de dependencia funcional y emocional.

Asimismo tener escasos ingresos para acceder a servicios de calidad también es una de las causas, esta solo se corrige con una buena protección social.

El aislamiento y la falta de redes sociales agravan esta situación.

El género, ya que las mujeres tienen un porcentaje más alto de maltrato que los hombres. Son más vulnerables las personas sin ingresos propios o con pensiones bajas, por ello entrarían las mujeres que no tienen pensión o las pensiones de viudedad.

He comentado antes que el maltrato se incrementa conforme aumenta la edad, sobre todo en lo que concierne a negligencia y maltrato psicológico y cómo en la medida que se eleva el nivel de dependencia de las personas mayores también se eleva el porcentaje de maltrato.

– Factores del agresor, si es el cuidador.

Otro factor es la discriminación por edad o edadismo, que se genera en gran medida por la imagen negativa de las personas mayores
La falta de una formación adecuada para afrontar la situación
La falta de apoyo en la atención a la persona mayor.

Situaciones más vulnerables en las que podrían surgir estas situaciones

Las situaciones de mayor dependencia que se producen en edades avanzadas
Las mujeres mayores de edad avanzada en situación de dependencia con escasos ingresos y escasas o malas relaciones familiares.

Medidas más importantes que se han de tomar desde las instituciones públicas para prevenir

La existencia y puesta en marcha de protocolo de prevención
La puesta en marchas de programas de apoyo psicológico y social a los cuidadores, con grupos de apoyo social y otra serie de actuaciones.
La formación de los cuidadores
La puesta en marcha de programas de intervención con cuidadores con riesgo de infligir malos tratos
El refuerzo de programas de prevención en los servicios sociales, sobre todo en los servicios sociales municipales debido a la proximidad con las personas en su entorno.
Esfuerzos multidisciplinares y coordinados en este ámbito
Realización de estudios sobre le tema que lo visibilicen aun mas
Homogeneizar criterio e indicadores
Incorporar la perspectiva de genero para profundizar sobre las desigualdades
Formación y apoyo a las personas cuidadoras
Visibilizar las demandas de las personas mayores el apoyo y la demanda
Reforzar las respuestas
La formación de los profesionales
Provisión de soporte y apoyo social
Sensibilizar a la sociedad
Cambiar la imagen de las personas mayores
Garantizar el derecho a la atención a la personas en situación de dependencia y la promoción de la autonomía desde la proximidad
Empoderar a las personas mayores para evitar que sean víctimas
La igualdad de oportunidades y la prevención de la violencia de género

Actuación tanto con la víctima como con el agresor, teniendo en cuenta si es una persona cuidadora

Es importante apreciar primero la situación de riesgo para empezar a valorar si hay o no malos tratos y valorar el peligro para poder establecer un plan de intervención.
Es trascendental realizar el análisis concreto desde el punto de vista ético en todo el proceso, empezando por el planteamiento de la situación y definición del problema detectado ya que es el primer paso a dar, luego se realizaría un análisis de los aspectos clínicos del caso y un estudio de todas las circunstancias que rodean al caso en el que se tienen en cuenta a la persona, su familia, las instituciones, los profesionales etc.

En le análisis de la situación de mal trato los principios éticos de confidencialidad, relación de ayuda…son muy importantes mientras se realiza una análisis de cada una de las posibilidades para actuar y podamos elegir las acciones mejores o menos malas para la persona. Una vez que se ha dirimido bien estas cuestiones se deben poner en marcha aunque resulte muy arduo.
En la intervención es fundamental la participación de la persona aunque se tenga en cuenta la medida de su capacidad para tomar decisiones

Nuestras acciones tiene que ver con la realización de un buen diagnóstico y un pronostico que nos permita garantizar la protección, el asesoramiento, la comunicación, el empoderamiento, la denuncia y la aplicación de recursos adecuados a la situación.

La actuación va a ser diferente en función de la urgencia que requiera la intervención y de la gravedad de los hechos